Evolución de la Mmodularidad en Plantas: Las Flores
Es un hecho bien conocido que los rasgos morfológicos no evolucionan independientemente, sino evolucionan correlacionadamente mediante diferentes patrones.
Un conjunto de caracteres que covarían de modo integrado, pero casi independientemente de otro conjunto de caracteres, se le conoce en el campo de la evolución del desarrollo como módulo. El cuerpo de un organismo está constituido por módulos, es decir, unidades con distintivas especificaciones genéticas y determinados patrones de desarrollo, localizaciónes e interacciones con otros módulos.
Los módulos son menos distintivos entre si según si sus desarrollos son dirigidos por los efectos pleiotrópicos de los mismos genes. Un caso extremo es el de varias o muchas partes corporales con la misma especificación genética y el desarrollo de una misma forma, como es el caso de estructuras repetidas y uniformes, como las hojas por ejemplo.
La modularidad morfológica es uno de los conceptos mediante los cuales se decriben los sistemas biológicos complejos, y puede ser estudiada en diferentes niveles de organización, cada uno de ellos con base en procesos similares o no.
Por ejemplo, en los estudios microevolutivos, como son los intraespecíficos o entre individuos, las variaciones modulares, se refieren a rasgos fenotípicos que covarían debido a que son co-heredados y comparten la misma regulación genética, así como también los mismos procesos de desarrollo y adaptaciones.
Mientras que en los estudios macroevolutivos, como son los referidos a clados o taxones supraespecíficos, la evolución modular es más ampliamente definida, considerando la evolución de rasgos correlacionados que pueden ser dirigidos no solo por procesos genéticos del desarrollo sino también por diversas modos de selección correlacionados, como direccional y/o estabilizadora.
Está muy documentada la macroevolución de la modularidad en clados o grupos supraespecíficos en animales. Estos estudios han mostrado que los módulos pueden presentar diferentes trayectorias y evolucionar a diferentes tasas; y se ha reconocido la importancia de la organización modular en la evolución morfológica y la diversificación de especies.
Por el contrario, se conoce menos sobre la influencia de la modularidad en la evolución morfológica de las flores y diversidad de plantas, y si la integración modular facilita o restringe la variación morfológica de las flores.
Los expertos consideran que las flores son un buen modelo de estudio de la evolución de la modularidad porque, ellas están formadas por diferentes clases de órganos que con frecuencia interactúan de múltiples maneras con otros factores como los polinizadores.
Se han propuesto tres hipótesis sobre la evolución modular de las flores. Estas son, la de la eficiencia, la de la atracción y la del desarrollo.
La hipóteisis de la eficiencia asume que los rasgos involucrados en la eliminación o deposición de polen, ya sea de manera directa, como las anteras o los carpelos, o de manera indirecta, como la corola, forman uno o varios módulos con sus respectivas eficiencias, distintas de aquellos módulos relacionados con los polinizadores.
La hipótesis de la atracción propone que las flores se dividen en estructuras de atracción y estructuras estrictamente reproductivas, por ejemplo, sépalos y/o pétalos versus anteras y carpelos.
La hipótesis del desarrollo señala que las partes de la flor que comparten los mismos factores reguladores genéticos y del desarrollo, constituyen un módulo independiente.
La hipótesis del desarrollo supone que la flor está dividida en cuatro módulos, sépalos o verticilo exterior del perianto, pétalos o verticilo interior del perianto, anteras y carpelos. Es decir entonces que esta hipótesis asume una estructura floral con base en verticilos.
La hipótesis de la eficiencia ha sido la más sustentada en estudios a nivel intra e interespecífico. Sin emabrgo, algunos estudios a nivel intraespecífico son más consistentemente explicados por la hipótesis de la atracción, como en Iris pumila, de la familia Iridaceae, o por la hipótesis del desarrollo, como en Helleborus foetidus de la familia Ranunculaceae y en el género Stylidium de la familia Stylidiaceae.
Un estudio reciente reveló varios patrones de evolución de la modularidad en las flores de orquídeas del género Bulbophyllum. Este estudio asume cuatro módulos evolutivos en la flor de la orquídea, como son, sépalos, pétalos laterales, columna y labelo más pie de columna.
Los resultados muestran que los factores responsables de la covariación de los rasgos de la flor, son de tipo genéticos del desarrollo y adaptativos. Adicionalmente se encontró que, el labelo evolucionó independientemente del resto de los pétalos del verticilo floral; y que los módulos evolucionaron a diferentes tasas, y la columna de manera neutral, o por restricciones selectivas impuestas probablemente, según los autores de este estudio, por los polinizadores.
Es bien conocido que las flores pueden ser categorizadas en función de sus correspondientes polinizadores. La categoría generalista se refiere a aquellas flores que pueden ser polinizadas por diferentes vectores polinizadores, mientras que en la categoría especialista se agrupan aquellas flores cuya polinización está asociada a determinados vectores.
El conjunto de caracteres de las flores que atren a un tipo particular de polinizador se llama síndrome floral. Así por ejemplo, si estos caracteres atraen insectos entonces se llama síndrome entomofila y si atraen aves se le llama síndrome ornitofila.
Con base en estas categorías, un estudio reciente realizado en 19 especies del género Erica, de la familia Ericaceae, demostró que la evolución de la modularidad de las flores generalistas depende del desarrollo y las especialistas están asociadas a la función, como los módulos de recepción y deposición de polen en flores ornitofilas, y restricción al acceso de la recompensa floral en flores entomofila, específicamente insectos con probóscide larga.
Este estudio mostró además que solo el tamaño y la silueta de la flor mostraron selección óptima múltiple. Este tipo de selección se refiere a situaciones donde los organismos expresan múltiples respuestas a presiones selectivas, y todas son óptimas. Los autores sugieren a partir de esta observación, que el tamaño y la silueta de las flores, evolucionaron por exaptación, para que tuviera lugar la adaptación de las flores a nuevos polinizadores.
El término exaptación describe un cambio en la función de un rasgo, es decir, el rasgo cumplía una función pero durante la evolución, el mismo rasgo cambia de función para responder a presiones selectivas diferentes.
En cuanto a la silueta floral completa, como un todo, se encontró que ésta se ajustó al modelo evolutivo llamado Ornstein-Uhlenbeck. Este modelo tiene en cuenta tanto las perturbaciones aleatorias como la selección estabilizadora. Esto lo convierte en un modelo útil para estudiar la evolución de rasgos que están bajo selección pero también sujetos a factores estocásticos.
La selección estabilizadora es un tipo de selección natural que favorece a los individuos con fenotipos cercanos a un valor óptimo. Este es un tipo de selección natural en el que la diversidad genética decae respecto a un valor particular de un carácter, debido a que los valores extremos son contraseleccionados, es decir, los que sobreviven más son aquellos individuos con valores promedios del fenotipo. Se considera el tipo de selección más común en la naturaleza.
Al mismo tiempo, este modelo toma en consideración las perturbaciones aleatorias, que también pueden afectar la evolución de los rasgos fenotípicos. Estas perturbaciones pueden ser causadas por factores ambientales y/o por factores genéticos.
El ajuste a este modelo implica entonces que la evolución de rasgos fenotípicos en las especies del género Erica estudiadas por estos autores, ha sido en torno a estados óptimos, lo cual revela que las especies tienen diferentes valores de rasgos fenotípicos debido a la adaptación a diferentes nichos.
Según lo expuesto antes, podemos concluir que la modularidad de la silueta de la flor depende crucialmente de la especialización y el síndrome de los polinizadores.
Referencias
- Reich et al. 2020. New phytologist. 226:267-280.
- Artuso et al. 2022. Evolution. 76-11:2587-2604.